Quizá en mis redes o en mis emails has visto que me dirijo a ti como Supernova, y hoy quiero que sepas por qué sé que lo eres.

Cuenta la leyenda, que en una tierra lejana, había una vez un niño que siempre miraba el cielo por las noches, buscando su estrella polar, como quien se encuentra  perdido, intentando encontrar su hogar.

Sus padres, eternos errantes, pronto abandonaron el lugar de su nacimiento y cada sombra de árbol, cada cueva, era su nuevo hogar. 

Dejaron una tierra extensa, abundante, libre… hasta llegar un día a una gran ciudad.

A pesar de todo el despliegue de colores que tenía su vida, la cantidad de historias, la riqueza de texturas, sabores, olores… la colección de hallazgos, momentos y experiencias de todo tipo, él solía sentirse extraño. 

No terminaba nunca de entender por qué  no encajaba en este planeta, pero, siendo sinceros, lo cierto es que tampoco le interesaba, de hecho, siempre que podía se rebelaba a las reglas, al sistema, sensible como era a su entorno, sólo buscaba vivir en armonía, lograr un equilibrio alegre, una vida apasionada, con un sentido de servicio, abrazando la audacia de lo inesperado, la incertidumbre como compañera y la curiosidad como fiel amiga de juegos… 

Es verdad, que todo esto transcurría mientras desafiaba la paciencia de sus padres (que tampoco eran capaces de comprenderlos completamente), retaba su entorno y cuestionaba todo lo establecido.

Transcurrieron los años y se hizo adulto. 

Aprendió a adaptarse a las reglas del juego como mecanismo de supervivencia, sintiéndose “un raro” hasta la fecha, buscando siempre su lugar en el mundo, acumuló muchas millas, sabiduría, visión, compasión, esperanza… pero también inconformismo, resistencia a formar parte de la mediocridad, frustración, anhelo de “volver a su hogar” , con un profundo sentimiento de y un sentimiento de rebelarse “cueste lo que cueste” y dejar su mensaje, su legado, antes de partir.

Porque, aunque ya grande, detrás de su mirada experiente, sigue habiendo un brillo, el brillo de cuando niño, buscando su estrella en el cielo nocturno.

Tu eres una Supernova y aquí comienza tu historia.

Las estrellas son como las personas. Nacen, viven vidas completas y luego mueren. Excepto, que esto es una simplificación excesiva.  Son gigantes. Pero también son reacciones químicas gigantes.

Toda esa energía explotando, hace algunas cosas.  Hablemos de lo básico: Ella dispersa los bloques de construcción fundamentales del universo que forman el núcleo de la mayoría de las estrellas: hidrógeno, helio, carbono. La nube de escombros resultante forma una nebulosa. 

Así que, una supernova es parte del círculo de la vida celestial. 

En verdad, todas las estrellas son supernovas “en potencia”, pero no todas llegan a serlo. 

¿De qué depende? Del tamaño de su masa. A mayor masa (y en esto quiero aclarar que se trata de un enorme volumen de masa), mayor las posibilidades de que se termine convirtiendo en una supernova. Para que cumpla con la posibilidad de convertirse en una estrella de neutrones (supernova) debe tener 10 veces  la masa del sol.

La evolución de una Supernova es diferente al de resto de las estrella

Pero la masa no lo es todo. Su evolución es diferente al resto de las estrellas. Su envejecimiento y muerte también.

Muchas estrellas de grandes masas (incluso las superiores a 30 veces la solar), de hecho la gran mayoría, terminan siendo agujeros negros sin nunca pasar por una explosión fantástica que las convierta en supernovas.

El impacto que esto tiene cuando este evento sucede en el universo, en las galaxias, es gigante. Y para nosotros, es un espectáculo como si toda la creación estuviera celebrando año nuevo, el aniversario de la vida y el cumpleaños de cada estrella al mismo tiempo.

Una supernova evoluciona a través de todas las fases de fusión hasta llegar al «pico del hierro» para agotar así toda la energía potencial nuclear de que disponen. Las últimas fases de quemado transcurre cada una más rápidamente que la anterior hasta llegar a la fusión del silicio en hierro, que tiene lugar en una escala de días.

El núcleo, incapaz de generar más energía, no puede aguantar su propio peso ni el de la masa que tiene por encima, por lo que colapsa. Durante la contracción gravitatoria final se producen una serie de reacciones que fabrican multitud de átomos más pesados que el hierro mediante procesos de captura de neutrones y de protones.

Dependiendo de la masa de ese núcleo inerte el remanente que quedará será una estrella de neutrones o un agujero negro. Cuando el remanente inicial sea una estrella de neutrones, una onda de choque se propagará por las capas exteriores, las cuales saldrán rebotadas hacia fuera. Dichas capas reciben además un excedente de energía de las reacciones nucleares producidas en el último estertor de la estrella, buena parte de él en forma de neutrinos. La conjunción de esos dos efectos da lugar a una supernova de colapso gravitatorio.

“Tu eres capaz y has venido para vivir una realidad superior, pero aún no te has atrevido a imaginarla.”

Es por eso que un game changer como tú  y como yo,  es una supernova en la Tierra. 

Porque generamos la suficiente masa como para impactar, explotar e implotar hacia nuestro centro gravitacional e irradiar liberando toda nuestra luz, toda nuestra energía antes de morir.

De allí nuestra obsesión continua por dejar un legado.

De allí la obsesión continua por parte de un sistema obsoleto que se sabe en derrumbe absoluto, por impedir nuestras reacciones químicas internas, nuestras búsquedas, descubrimientos, nuestra propia auto maestría consciente, no vaya a ser que lo ceguemos con tanta luz, con tanta fiesta cósmica.

Pero tú y yo sabemos la verdad. Que no hay nada más hermoso que ese día de celebración, en el que aún aquel pequeño rincón del universo que se sabe en oscuridad constante, encuentra su luz y experimenta su brillo.

Porque tu vida entera es una ofrenda al Universo, a la Creación toda, te honro.

Honro tu valentía y la mía. La nuestra. La de aprender a convivir con la luz y la sombra, pero siempre escogiendo salir de nuestra zona de confort, elevando nuestros estándares y los de nuestro entorno.

Escogiendo atravesar el precio del dolor momentáneo del crecimiento para ser capaces de generar la suficiente cantidad de masa que nos permita generar un impacto positivo en el mundo y dejarlo un poco más en armonía que cuando llegamos.

Te honro y honro a todos los gamechangers, valientes supernovas por el coraje que es necesario para escoger el camino de la creación y expansión continua, siguiendo los ciclos de la naturaleza y del cosmos, expansión – contracción y vivir en base a ello.

Por hacer un trabajo interno profundo y luego ser capaces de llevarlo al mundo. Por volver a repetir el ciclo de la introspección – introspección, implosión-explosión sistemáticamente. 

Te honro y me reconozco en tí, porque somos capaces de vivir de acuerdo a nuestros valores propios, nuestros principios y nuestras reglas. Rompemos los moldes de las viejas disfuncionales, para crear nuevas, más respetuosas, amables, compasivas, amigas de nuestro proceso de evolución.

Porque impactas tanto, aunque no seas consciente totalmente de ello. Porque más que dar, tu compartes desde tu más profunda generosidad y amor incondicional. Compartes tus aciertos, tu pasión, tus alegrías, tus errores, tus sombras, tus miedos. 

Compartes tu luz y tu sombra. 

Regalas experiencia, sabiduría, energía condensada a punto de ser liberada en cuanto toca otro ser humano. 

Has venido a tocar el cielo con las manos.  

Y yo estoy aquí para  recordarte tu ambición, la de dejar un legado, una huella y trascender desde tu esencia, logrando tus objetivos, compartiendo tus dones y talentos de manera apasionada, responsable y ética.

Por todo esto y mucho más,  querida supernova: gracias.  Infinitas gracias.

PD: Mi anhelo más grande es que implotemos y explotemos al mismo tiempo e impactemos con nuestra celebración al cielo entero. Si quieres ser parte de esta hermosa tribu de supernovas, te invito a que te unas a nosotros en este momento de una forma muy especial, mi training gratuito que dará comienzo el 6 de julio de 2020. Si quieres que te avise apúntate en la lista de invitados ➡️ Reescribe tu historia crea tu nueva realidad.

Continúa evolucionando. Sigue revolucionando _/\_

Con afecto, 

Samantha.