En el trabajo que hago, tengo el honor y privilegio de hablar con seres increíbles, hombres y mujeres de diferentes partes del mundo cuya constante preocupación y ocupación es hacer espacio para poder crear la vida que quieren, dejar un legado mejor construyendo una realidad consciente desde nuevos paradigmas. Es decir, son gamechangers en toda regla como tú y yo.

Hablamos no sólo de lo que sucede “en cada mundo” en la actualidad, sino que entablamos conversaciones profundas donde las máscaras del perfeccionismo y la fuerza como el acero caen, y los corazones se abren para decir la verdad sobre lo que realmente está sucediendo debajo de la superficie.

Y claro, como todos somos «espejos» unos de otros, existen muchos patrones en común, no siempre agradables. Estrés, ansiedad, agobio, burnout, fatiga, frustración… y la lista sigue.

Pero todo acto de magia y transformación, comienza con el primer paso… seguido del segundo.

No basta sólo con tomar consciencia de «ok, sé que tengo que mejorar mis hábitos de …. «, «me vendría bien …», «mi cuerpo me pide….» , «no puedo seguir así porque….» Completa el espacio en blanco con lo que quieras.

Ese es el primer paso.

El segundo paso es crear el espacio para que ello ocurra. Lo que es conocido como «the white space», es decir, ocuparnos de «crear un espacio en blanco.»

«Estoy cansado», «necesito vacaciones», «un par de fines de semana para desconectar», «un lugar alejado de todos donde me pueda poner «en modo avión» y así recargar «de verdad» baterías»… Créeme, lo escucho todo el tiempo. Inclusive me lo dice muchas veces mi propia mente.

Efectivamente, estamos todos muy cansados en muchos niveles: física, mental, emocional y espiritualmente.

Pero en realidad, lo que necesitamos es espacio.

Espacio para recuperar, restablecer, reponer y renovar nuestras mentes, cuerpos, corazones y espíritu cansados.

Utilizo la palabra espacio, de forma absolutamente intencional en lugar de la palabra tiempo, porque si bien a menudo decimos cosas como «Necesito encontrar más tiempo para …» o «Necesito dedicar más tiempo a …» o inclusive «Cuando tenga tiempo libre iré a… ”, más tiempo, sencillamente no puede darnos lo que necesitamos. 

De hecho, enfocarnos en el tiempo es parte de lo que nos mantiene atrapados en el agotamiento, abrumados y sin tener, paradójicamente, “el tiempo” suficiente para recuperarnos y reponernos. O hacer las cosas que nos llenan a niveles más profundos que un impulso de rápido y fugaz autocuidado.

Considera esto:

Si estás esperando encontrar el tiempo, lamento decirte que nunca lo encontrarás. El tiempo es finito. No puedes hacer tiempo, no hay forma de crear tiempo como si se tratara de una receta de cocina. Y tampoco puedes encontrar más tiempo, porque el tiempo no se pierde.

Lo que necesitamos no es más tiempo. Es lo que creemos que nos dará el tiempo. Que es la sensación de amplitud y la realidad de tener espacio para lo que nos importa, incluida la propia salud, el bienestar y la alegría de cada día.

Lo que necesitamos – y deseamos – es el “espacio” para ocuparnos de las demandas de nuestra vida actual y alimentar  los deseos y proyectos que aún están tomando forma. Nutrir nuestros corazones, almas y cuerpos con cosas que pueden no ser “productivas” o “rentables” aparentemente para nuestra mente lógica y nuestra sociedad frenética, pero son las que nos sostienen de manera profunda.

Pero, ¿qué significa eso realmente y cómo lo haces práctico?


Para que sea más gráfico, quiero compartirte la conversación que he tenido, en una sesión reciente con una de mis clientes y que me ha permitido transcribirla.

Podría hacerlo de otra manera, pero creo que tener la experiencia de ver sin filtros lo que ocurre aquí, puede ayudar a realmente desbloquear ciertas áreas de tu vida, entiendas y te reconozcas en uno de los patrones que más suelo ver en los últimos años, pero sobre todo, que te vayas con respuestas y un paso a paso cuando termines de leerlo todo. 

Vamos, estoy segura de que le sacarás mucho provecho, porque de cierta manera, es como si «estuvieras teniendo una sesión conmigo».

– Yo: Oye, gracias por confiar en mí y permitirme servirte en esta sesión. Dime, ¿qué haría que esta conversación fuera increíble para ti?

– Verónica: Creo que lo que haría de esta una conversación, una sesión increíble para mí, es justo donde me encuentro ahora. 

Todavía tengo el trabajo corporativo de mis sueños y me lancé de cabeza a emprender como coach holística enfocada en líderes y terapias creativas, incluso comencé a realizar algunas facilitaciones… 

Estaba lista para alejarme de ese trabajo corporativo. Ya tenía varias cosas preparadas para octubre y tuve esta increíble oportunidad en la que surgió «el desafío»: Mi hija menor, que tiene 17 años, se me acercó y me dijo: «Mamá, quiero entrar en  a la escuela de artes escénicas» , (que por cierto, es en Brookville) «y vivir contigo allí». Entonces, nos toca mudarnos de estado y eso lo cambia todo. 

Dejé todo en espera en lo que se refiere a este trabajo y mi carrera y lo que estoy haciendo enfocada hacia el futuro. Y estoy atascada, realmente bloqueada. Estoy atrapada, supongo que en un lugar de miedo a cortar el cable y salir y …

– Yo: Déjame pausar por un segundo. Esto es interesante. Gracias por compartir esto. Realmente sentí eso  en cuanto te vi y cuando dijiste «el trabajo corporativo de mis sueños», incluso lo has nombrado entre comillas, alrededor de la palabra sueño. 

Pero realmente lo sentí. Hay un lugar donde, si bien esta historia es fascinante para mí, también es conmovedora. Soy mamá y mi hija es amante de las artes y muchas cosas más, así que puedo entender lo que sientes al pensar en tu hija y su sueño de realización. 

Pero no necesito la historia en este momento. Me doy cuenta de que aún no has respondido a mi pregunta y, a veces, eso es un desafío, ¿verdad?
¿Qué haría de esta una conversación increíble?

– Verónica: ¿Qué haría esta conversación asombrosa? Sería que realmente crea en mí misma, que estoy lista para ir con todo y ser capaz de encontrar la salida y crear mi camino.

– Yo: Suelo hacer una distinción entre el éxito convencional y el éxito exponencial.
El éxito convencional se captura de dos formas.

Stephen Covey dice que, «subes la escalera del éxito y llegas a la cima y descubres que estás apoyado contra la pared equivocada «. O la comediante Rita Rudner dice: «El problema con la carrera de ratas es que incluso si la ganas, sigues siendo una rata».

Pero sin embargo, nos atrapa, ¿no? Porque tenemos lo que sea, la hipoteca, los alquileres, la casa, las tasas escolares de los niños, la universidad, lo que sea.

Estamos atrapados y es difícil alejarse de eso. Así que el estar atrapados, en el fondo, no es tanto una escalera como una cinta de correr. De hecho, es difícil salir. Especialmente cuando tienes responsabilidades. Se siente mucho peso, ¿verdad?

– Yo: Quiero decir,  como sabes, por el tipo de profesionales de alto rendimiento con los que trabajo, casi siempre existe el sí por respuesta.

– Verónica: Sí, fácilmente podría.

– Yo: ¿Y qué pasaría si, en lugar de buscar una estrategia de salida, dijera «¿Cuándo es el momento vas a saltar? «¿Y si todo esto fuera más bien algo así como: » Está bien, bueno, ¿cómo hago para que esto suceda? Haré en cuatro días, lo que la mayoría de la gente hace en cinco.» 

Me has dicho que lo podrías hacer fácilmente. De hecho, qué pasa si tu nuevo enfoque fuera más bien orientado a un diálogo parecido a este: «Haré más trabajo extraordinario porque mi tiempo es limitado. De hecho, tendré que concentrarme en cosas que me darán el mayor apalancamiento posible. Probablemente tenga más impacto». 

Creo que este es un punto interesante a tener en cuenta. Y luego tienes un día a la semana «extra», y eso es una semana completa al mes para tu proyecto, todo esto sin sacrificar tu tiempo de familia ni calidad de vida, para que la mudanza y todo lo que necesites pueda fluir en paz.

– Yo: La primera vez que tengas ese día para ti sola, podrías pasar el día leyendo.

La segunda vez que tuvieras ese día para ti sola podría ser: «¿Con quién me encantaría hablar? «Y conectar, invitar, crear, proponer ese marco de transformación.

Empieza y le dices a la gente: «Mira, trabajo en el mundo empresarial y un día a la semana tengo un espacio para un cliente. Solo tengo dos horas. Es un viernes y son entre las 10 y el mediodía. Tengo espacio sólo para una persona «. Y cuando éste se encuentre lleno dices, «Oh, tengo un segundo lugar. Es entre las dos y las cuatro de un viernes».

Y empiezas a descubrir que «puedes llenar un viernes con uno y luego dos, y después quizás tres clientes. Ahora ya entiendes que puedes hacer esto, y estás haciendo dinero. 

Luego, el siguiente paso sería preguntarte: «¿Podría hacer en tres días lo que hago actualmente en cuatro? ¿Hay una forma de tomarme más tiempo una vez al mes y tener un día libre adicional? «

Construir una estrategia de salida que sea ligeramente diferente a saltar del avión y con la esperanza de construir el avión, el paracaídas, o lo que sea en el camino mientras ocurre la «caída libre».

No se trata de que entres en tu «zona de pánico», porque tu energía, tu vibración, lo que atraes debido a cómo te encontrarás emocionalmente (en pánico y modo supervivencia), te impedirá conectar con tu fuente creativa, crear flow, disfrutar de lo que haces para poder impactar y generar más con menos esfuerzo pero sí con más compromiso.

Dime: ¿Cómo aterrizas esto que te digo? ¿Qué siente tu cuerpo y cómo lo ves?

– Verónica: Tiene mucho sentido. Las analogías que usaste antes de eso realmente, realmente terminan de aterrizar y anclar en mi. Especialmente esto último. 

En términos de cómo aterrizarlo y hacerlo efectivo, lo veo claramente posible y eso sería realmente bueno. Aunque ya tengo más trabajo en mi coaching y consultoría de negocios 1-1, en donde dos días estarán completamente ocupados.

– Yo: Dime, logísticamente, ¿cómo funciona eso? Cuéntame sobre tu mundo, porque sé que trabajas en liderazgo, en un departamento de en una corporación internacional, ¿cierto?

– Verónica: Sí.

– Yo: También sé que tienes una práctica de coaching y consultoría.

– Verónica: Sí.
Bueno, logísticamente, quiero decir, pongo mis 50 – 55 horas, más una gran cantidad de energía en ese trabajo de desarrollo de liderazgo. 

También soy consultora para otras dos organizaciones que me contratan para talleres de facilitación y cosas así, que es un extra en las finanzas fantástico. Y luego actualmente tengo siete clientes individuales con los que trabajo desde el punto de vista del coaching.

– Yo: Sé que aquí tú como lector no podrás ver la expresión de mi rostro que tuve durante la sesión, pero estaba sonriendo en ese momento. 

– ¿Cómo? Y eres mamá, ¿cómo tienes tiempo para hacer todo eso, querida?

– Verónica: Duermo unas seis horas al día y toda mi agenda está completamente a full, todo ocupado. Quiero decir, mis días están llenos. Mi vida está llena, mi corazón está lleno. Estoy agradecida por todo eso, realmente, agradecida por todo, pero sé que no es algo que sea sostenible con seguridad por mucho más tiempo.

– Yo: No, y esto es lo interesante. Ahora, voy a presionar lo que llamo «the hot button» y cuando se habla con una madre/padre, es muy fácil de ver donde está el punto caliente, el botón rojo.

Estás modelando para tu hija cómo vivir su vida de ella. Soy madre de una hija. Y la verdad es que no importa lo que le diga sobre cómo vivir su vida, ni cuántas veces lo haga.

Ella me observa y ese es su mayor impacto y ejemplo sobre cómo vivo mi vida, eso va a aparecer en la superficie en su vida, se va a reflejar en sus patrones de conducta y elecciones.
Qué decisiones toman y de qué manera lo hacen. Determinará cómo corre «el programa inconsciente» de prioridades en su vida, qué sacrificará y qué significado le dará a cada valor en su vida.

– Verónica: Sí.

– Yo: ¿Cómo cala, cómo aterriza ese pensamiento dentro de ti, de que «mi hija de 17 años podría terminar haciendo 50, 60 horas a la semana, estresada, maximizando en el futuro porque …¿Ese es el modelo a seguir que le dió su mamá?

– Verónica: Cuando dijiste eso, en realidad sentí mucho calor, de hecho me sentí caliente físicamente. Podía sentir el calor subiendo por mi estómago y en mi pecho y mi cuello.
Definitivamente, eso no es lo que quiero para ella. Quiero que vea que, tiene que estar  haciendo algo que la satisfaga, que le permita y que le permita a ella vivir de su propósito.

Que pueda hacer eso para que ayude a otras personas, no importa lo que sea que haga, pero no de tal manera que le esté quitando su vida de ella misma, sino que pueda tener una vida completa y disfrutar de las otras partes de su vida. 
La palabra equilibrio surge como que yo estoy completamente out de eso.

– Yo: Sí. Y es sostenible por un tiempo, pero llegará un momento en que esto te impactará demasiado y luego será demasiado tarde. Entonces tenemos que con amor, volver a este momento y echar un vistazo, está bien, ¿qué quieres ¿crear? ¿Qué te parecería extraordinario en el futuro? ¿Los clientes que tienes, son clientes privados que te pagan individualmente?

– Verónica: Lo son.

– Yo: Está bien. Así que este es el primer desafío que tengo para ti: no estás cobrando lo suficiente.

– Verónica: Sí.

– Yo: Bueno. Veo una sonrisa. Mi desafío favorito en ese momento es decirle a alguien que duplique sus tarifas. Y lo que pasa con duplicar tus tarifas es que solo necesitas la mitad de clientes para quedarte donde estás. 

El trabajo que has hecho en desarrollo de liderazgo, el nivel en el que se encuentra en el mundo empresarial, para el tipo de personas con las que deseas trabajar, invertir a ese nivel no supone ningún nivel para ellos.

Entonces no hay razón para no aumentar tus tarifas.
Hay otros profesionales que cobran menos y hacen todo tipo de cosas. Te lo cuento para que no te preocupes.

Pero el que te busca y encuentra tus antecedentes y experiencia, tiene que verlo reflejado en las tarifas que cobras, porque eso, a su vez refleja el impacto que tienes en la vida de las personas y sus negocios. Este es el momento de doblar … Por tu sonrisa, creo ahora que tienes que duplicar, si no triplicar, los honorarios de los clientes de coaching privados. 

Entonces este es el primer punto.

– Verónica: Sí.

– Yo: Punto número dos. Vivo mi vida según una serie de heurísticas, reglas generales y una de ellas es: «El espacio es donde ocurren los milagros». Así que mi trabajo es encontrar constantemente formas de crear más y más espacios en blanco en mi calendario.

No puede haber blanco espacio en tu calendario, sin embargo es en el espacio en blanco donde ocurre la creatividad, las nuevas ideas aparecen y creas nuevas posibilidades, nuevas relaciones, nuevas conexiones y recreación.

Recreación, es decir re -creación, es una palabra compuesta por volver a hacer una acción de “creación”. Porque así estás revitalizado para lo que quieres hacer a continuación. Es tiempo de que pongas espacios en blanco en tu calendario, y esto es lo que pasa con los espacios en blanco. 

Tú primero tienes que ponerlo en tu calendario. No puedes esperar a que entre y sea apretado, encasillado y en medio de una agenda extremadamente llena, exigente y demandante. 

Porque nunca habrá espacio para eso, ya que ese «bloque apretado entre tanta responsabilidad» apenas te da tiempo de respirar antes de empezar a correr en la rueda otra vez.

– Verónica: Correcto. Y no hay espacio para milagros en este momento.

– Yo: Sí.

– Verónica: Es supervivencia. Estoy sobreviviendo y no prosperando.

– Yo: Sí.

– Verónica: Sí.

– Yo: Sí. Dime, si tú y yo habláramos en tres años y me dijeras: «¿Sabes qué? Algo sucedió en esa conversación que tuvimos y, lo cierto es que tuvo un impacto masivo en mí. Y ahora, tres años después, tengo el estilo de vida de mis sueños. ¿Cómo sería?

Ahora, cuéntame sobre tu vida, tu negocio, tus relaciones? Y hagámoslo como si  estuviéramos hablando y ya han pasado tres años. Hemos estado en nuestra máquina del tiempo, han pasado tres años y la pregunta, la forma en que me gusta comenzar esto es, «Bendita mierda, Samantha…»

– Verónica: Bendita mierda, Samantha. No puedo creer que ya hayan pasado tres años y a partir de aquella sesión. Es curioso cómo la vida ha cambiado tan dramáticamente. Si tu te acuerdas cuando hablamos, estaba estresada y no había espacios en blanco en mi calendario. Es increíble poder decirlo en voz alta. 

Ahora que sólo tengo un un puñado de clientes bien remunerados a los que me he involucrado a través de una oportunidad de dar un par de charlas. Eso llevó a que hiciera la transferencia de habilidades y a brindar talleres dentro de la organización en la que me encuentro, lo que llevó a que tuviera la confianza y la capacidad de asesorar cada vez más.

– Verónica: Sólo estoy haciendo eso con un puñado de personas en este momento, pero la locura sobre eso es que mis ingresos son en realidad 3x. En realidad, se triplicó lo que era hace tres años. 

Pero lo más importante es el tiempo y el espacio en blanco, ya que lo he llamado y lo he creado. Mi marido y yo podemos viajar junto a mi hija, claro, teniendo en cuenta esta nueva realidad, por supuesto.

Pero el asunto es que nos encanta viajar «¡y no teníamos tiempo!» Experimenté grandes culturas, disfruté de excelentes comidas y tanto tiempo para hacer esto, porque tengo este proceso repetible y sostenible que lo ha hecho posible. Y todo esto gracias a la sesión que tuvimos hace tres años. ¡Una locura!

– Yo: Pero recuérdame dos cosas. Cuando piensas en hace tres años, 

¿Cuál fue «el pequeño gran hallazgo», ese momento «aha» o la información más importante que tuviste de esa sesión que tuvimos?

– Verónica: Hubo muchos, pero el que realmente, creo, que me impulsó, porque tenía tal respuesta en el momento, fue cuando mencionaste a mi hija y lo que estaba modelando para ella. Eso llevó a lo que en realidad llamamos insight, que es crear ese espacio donde ocurren los milagros.

– Yo: Y recuérdame también, entonces, cuál fue el primer paso más pequeño que diste después de que obtuvimos esa llamada hace tres años?

– Verónica: Lo primero que hice cuando salí de esa llamada, según recuerdo, fue un auditoría realmente exhaustiva de mi calendario. Lo que realmente hice fue aclarar todo como si no tuviera responsabilidad alguna. 

De hecho, comencé un nuevo Google Calendar. Creé el espacio para que ocurrieran esos milagros antes de hacer nada o poner algo más en el calendario. 
Y luego, volví a colocar las cosas desde una perspectiva prioritaria, realmente a través del lente de mi hija. ¿Qué le estoy enseñando a mi hija a través de este proceso? ¿Puedo aprovechar esta oportunidad y desde esta nueva percepción impulsarme como madre y crear un impacto positivo en su vida también?

– Yo: La palabra más importante para ti en los próximos tres años tiene dos letras: Es NO. No es una palabra difícil de decir a menos que tengas un sí lo suficientemente grande como para que puedas decir que sí, pero todo lo demás se convierte fácilmente en un no. Entonces tu hija se convierte en tú SÍ.

Entonces, te preguntas: ¿Quién soy yo para mi hija? ¿Cómo estoy siendo un modelo a seguir para ella? Y decir que no se vuelve más fácil y sencillo.


La sesión demoró algunos minutos más en terminar. En el final, le compartí a Verónica 2 herramientas súperpoerosas para acelerar los tiempos de su transformación y manifestación.

Así que, como no me quiero guardar nada que pueda brindarte y ayudarte en tu transición y transformación, he decidido crearte un práctico PDF que puedes descargar aquí debajo, donde te nombro los principales puntos de el patrón de esta sesión, junto con los pasos resolutivos a seguir y estos 2 poderosos ejercicios que te acabo de mencionar.


Espero que hayas disfrutado «de la sesión», aunque ha sido transcrita casi completamente y he querido hacerlo así porque verás, las transformaciones reales (es decir las que son sostenibles y sustentables en el tiempo), suceden a través de las sutilezas más que de los cambios abruptos. Y eso es lo que quería que pudieras apreciar aquí.

No hay sofisticación sin sencillez. No hay vida extraordinaria ni creativa sin maximizar la simplicidad.
Necesitamos crear espacio, darnos el tiempo de recorrer el camino sin saltarnos estaciones, porque es en la velocidad donde nos perdemos los detalles. 

Y es en esos detalles que está la clave para reconocer nuestros patrones no de “¿Oh, por qué me sigo boicoteando? ¿Por qué lo hago…?, sino más bien ¿Cuál es el camino, las señales que no veo en él, que hacen que vuelva a caer una y otra vez en “mi trampa”? ¿Cuál es “el detalle” que hace que “mi viejo patrón” automatizado sea más fuerte que mi decisión?

Ahora, es tu turno. Te aseguro que vale la pena que lo intentes. 

Continúa evolucionando. Sigue revolucionando. _/\_⁠⁣

Con afecto y gratitud,
Samatha.

PD: Si te ha interesado esta perspectiva y deseas profundizar más, te invito a que te apuntes a la próxima masterclass gratuita que estaré dando:
“5 Pasos para Manifestar la Vida que Quieres”. Puedes ver todos los detalles AQUí.