-Hola! ¿Cómo te llamas?

-Hola, soy Samantha y tú?

– Cronos, mucho gusto… 

-Dime Samantha, ¿a qué te dedicas?
– Yo: Pues impulso supernovas y ayudo a manifestar sueños que impactan.

– Cronos: Hummm … suena muy interesante. Mira, yo siempre tuve problemas para manifestar, de hecho, no sé siquiera cómo plantar mi semilla de intención como se suele decir…

Así que, voy a compartirte algunos poderosos secretos de los que hablamos Cronos y yo, con una taza de té en mano. Te advierto que no suelo hablar mucho de esto, debido a que considero que hay algunos peldaños de autoconocimiento básicos que atravesar antes de saltar a este, no menos importante.

Y para empezar esta aventura, te propongo que lo hagamos mediante este breve, sencillo y revelador cuento, que se titula “Sueños de semilla” y pertenece al libro “26 Cuentos para Pensar”, de Jorge Bucay.

Pensando en que quizás te  guste más escuchar el cuento, te lo he grabado, pero si eres de los que prefieren leer, lo tienes transcrito debajo del audio.


Ya abordaremos luego “los secretos mejores guardados sobre la manifestación”, todo a su tiempo.

Sueños de Semilla – Jorge Bucay.

En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.

…Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.

Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas… para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Manifiesta la vida de tus sueños.

La verdadera manifestación sucede cuando no es un simple deseo, muchas veces incluso autoimpuesto por los condicionamientos de la sociedad.

Sucede que cuando manifestamos desde ese nivel de deseo, no fue realmente hecho desde nuestra alma, desde el llamado de nuestra esencia. Es entonces cuando, somos temporalmente felices, sólo para descubrir unas semanas más tarde que la alegría intrínseca no se activó realmente. 

Muchos hemos operado desde allí, tristemente, muchos otros aún continúan queriendo manifestar desde ese lugar.

Pero luego tenemos lo que llamamos verdadera manifestación.

La verdadera manifestación es cuando estás expresando algo, pero junto con eso estás cultivando tu alma y le permites aflorar a tu esencia. Es decir, te estás volviendo más tú mismo, así que, al final, esta sí es una verdadera manifestación, porque no sólo habrás traído algo al mundo visible, sino que también has cambiado, has transformado la verdad.

Por ponerlo de una manera gráfica, la verdadera manifestación es como un rey, un rey creativo (porque es creador), porque en verdad lo que está sucediendo es que tú no estás tratando de atraer algo para ti, sino que lo estás buscando para tener la frecuencia en la vibración que ya tienes, para luego irradiarla y desde allí, desde esa vibración en la que te encuentras, la vibración se condensa en tus necesidades satisfechas, en oportunidades hermosas, se condensa en posibilidades. 

Es lo que se llama la ley del resplandor. Desde ella opera la verdadera manifestación.

¿Pero… y cómo funciona esta ley?

Imagina + siente = Manifiesta.

Bueno verás, esa vibración se condensa en cosas nuevas que entran a tu vida, pero no sin que tu te vuelvas más tú.

El viejo paradigma de la ley de la manifestación está basado básicamente en imagina + siente = Manifiesta.

Pero lo cierto es que este concepto, práctica y conocimiento se encuentra desfasado. 

Verás, este es tan sólo el primer escalón o nivel de lo que es una verdadera manifestación que dice que “lo que yo quiero, yo lo tengo” y de este modo, no estoy queriendo nada que no emerja de mi ser, es decir, de mi yo más auténtico.

Mira, cuando un agricultor planta una semilla no hay una relación de causa y efecto. No es él precisamente que hace que “eso” suceda.

La semilla es plantada en la tierra fértil y lo que ya está dentro de la semilla emerge y se hace visible.

Vivimos en un campo de infinitas potencialidades. Somos semillas infinitas, seres infinitos.

¿Entonces, qué está pasando con la verdadera manifestación?

Algo está emergiendo, eso ya estaba allí. Pero si observamos con mucha atención y cuidado, podemos entender algo más. 

Seremos capaces de entender la dicha y las bendiciones. 

Muchos seres que optan por permanecer en los reinos de  zoombilandia, nunca entienden ni se detiene en la dicha, en la felicidad del alma, en esa expresión que surge como la sonrisa más hermosa de nuestra esencia.

Son muchos los que pasan el rato en la felicidad temporal, una felicidad temporal falsificada, basada en circunstancias externas temporales, como sopas instantáneas, lo que suelo llamar también como “Netflix happiness”.

La dicha proviene de la activación de tu potencial, en la manifestación verdadera, tu potencial se activa y te encuentras de pronto en mayores estados de felicidad y éxtasis.

Es como si caminaras flotando, como si todo tu cuerpo fuera tan ligero que ya no pesara y tu pudieras sentir “más allá de los sentidos” y “ver y comprender” más allá de nuestro entendimiento.

Es una nueva dimensión de vida, llena de gracia, compasión, verdadero amor, abundancia, alegría y salud, aún en estados de adversidad, aún si el caos parece rodearte, tu eres capaz de experimentarte en altos y verdaderos niveles de serenidad y dicha, porque siempre te encuentras emergiendo de ti mismo, de tu esencia, como un manantial puro y fresco.

Como te decía más arriba, la mayoría de las personas no logran experimentar esto en sus vidas, porque viven atrapados en la rueda del hámster, en la máquina de lo cotidiano externo”, inmersos en la jaula de la falsa seguridad y realización, en la ilusión mundana.

Fué en este punto, cuando le pregunté a Cronos, si era consciente de cómo estaba viviendo su vida y el tiempo que en ella tenía.

Después de un largo silencio, me dijo que tenía varias cosas en las que pensar y revisar, pero si podíamos seguir viéndonos en ese café aunque sea de vez en vez, para así, impulsar sus sueños.

Te invito  a que sigamos compartiendo tés y más secretos poderosos y transformadores de sueños en realidades. Si quieres ser parte de esta hermosa tribu de supernovas, te invito a que te apuntes a mi entrenamiento gratuito ➡️ Toma decisiones desde tu Esencia. Si ya estás dentro de mi lista, muy atento porque pronto te llegará a tu email contenido para transformar tu vida y cumplir tus sueños.

Continúa evolucionando. Sigue revolucionando. _/_

Déjame decirte algo: Yo sí creo en tí y en tus semillas de sueños.